Empezá a usar Contagram hoy.

Última actualización: 24 junio 2025

¿Cada cuánto se debe realizar un ajuste por inflación contable?

¿Cada cuánto se hace el ajuste por inflación? Descubrí cuándo corresponde aplicarlo, por qué es obligatorio y cómo evitar errores contables en tu pyme.

Entendiendo la frecuencia del ajuste y por qué no es solo un trámite

Si tenés una pyme o llevás la contabilidad de un negocio, seguro escuchaste hablar del famoso ajuste por inflación. No es un invento nuevo, pero en contextos como el argentino, donde los precios cambian mes a mes, se vuelve un tema clave para reflejar la realidad económica de cualquier empresa.

Ahora bien, una pregunta que se repite entre contadores y emprendedores es:
¿cada cuánto hay que hacer el ajuste por inflación contable?

Spoiler: no es una elección libre, ni algo que se hace “si tengo tiempo”. Tiene plazos definidos, y no cumplirlos puede traerte problemas.

¿Qué es el ajuste por inflación?

Antes de meternos con la frecuencia, hagamos un repaso rápido. El ajuste por inflación es una técnica contable que busca que los estados financieros reflejen valores reales, y no cifras “infladas” por el paso del tiempo y la pérdida de poder adquisitivo del peso.

👉 Si querés entender en detalle cómo se calcula y cuándo corresponde hacerlo, te dejamos esta guía completa:
Todo lo que tenés que saber sobre el ajuste por inflación

¿Cada cuánto debe realizarse?

El ajuste por inflación contable debe realizarse en cada cierre de ejercicio, es decir, al momento de preparar los estados contables anuales.

Pero atención: si tu empresa presenta estados contables intermedios (por ejemplo, trimestrales o semestrales), también debe aplicarse el ajuste por inflación en cada uno de esos cierres. Esto es obligatorio si estás alcanzado por la RT 6 modificada por la FACPCE y las normas del Consejo Profesional de tu jurisdicción.

🗓️ Por eso, en la práctica, muchas empresas hacen ajustes trimestrales, especialmente si están sujetas a auditorías o deben presentar información financiera ante terceros (como bancos o inversores).

¿Qué pasa si no lo hacés?

Omitir el ajuste por inflación puede generar:

  • Estados contables distorsionados
  • Problemas con AFIP o el Consejo Profesional
  • Dificultades para conseguir crédito
  • Una imagen errónea del verdadero patrimonio de la empresa

En pocas palabras, no hacer el ajuste cuando corresponde puede costarte caro.